domingo, 6 de diciembre de 2009

Bailando, te demuestro todo lo que siento y lo que vivo.
Te digo lo que me pasa a través de mi cuerpo, te expreso todo aquello que con palabras no sé.
Imaginando, pienso aquellas cosas que en voz alta no me arriesgo a expresar, no me atrevo a decirlo, sería como por fin aceptarlo. No quiero admitir algo que no quiero sentir.
Tiritando, el frío me recorre o no sé si sera un escalofrio. Siempre tengo frio cuando me abandona el calor, pero ahora todo lo veo muy distinto.
Miradas que pierden su significado cuando se apartan, poetas que no llegaron a expresar lo que sentían en sus textos. Veo a Shakespeare en mi balcón. Resucitó, no soportaba pensar tanto allá donde estuviese y no poder expresarlo. Volvió a Londres, recogió su pluma y papel y lo plasmó. No sé cuanto tiempo puede llegar a estar aquí, pero su despedida no puede ser mas emotiva que su llegada.
Veo actores y actrices decepcionados con su última película, en la escena definitiva no dijeron todo aquello que sentían. La película se estreno y perdió todo su significado. No les han vuelto a llamar. Es como si en Titanic, Kate Winslet no le hubiera mirado a Leonardo Dicaprio como si no hubiese ahí nadie más, es como si Leonardo Dicaprio nole hubiera cedido su trozo de madera, o como si ella se hubiese quedado con el gañán rico.
Sabina ha dejado la bebida y las drogas, ya no quiere aislarse, el mundo le parece un buen lugar para vivir, ya no le importa una mujer en concreto, ahora se dedica a irse de putas, ya no quiere a las bellas damas, para él ahora son todas iguales. Ahora no compone canciones, solo toca una guitarra sin saber que nota va después del La.
Todos se pierden en el mundo, todo ha cambiado, nadie sabe decir lo que le pasa... me uno a ellos.

2 comentarios: