El mundo gira y gira y gira….parece tan despreocupado. A veces tengo la sensación de que no se da cuenta de nada, que simplemente nos rodea, pero no tiene ni idea de que les ocurre a cada una de las personas que viven en él.
Muertes, guerras, injusticias, llantos, despedidas, desamores, catástrofes, gritos en la oscuridad, canciones que no dejan de sonar, decisiones difíciles, gatos maullando a la luna buscando su lugar, soledad, tiranías, llamadas desesperadas, angustia, miradas que no significan nada, el olvido, las heridas que nunca cicatrizan…
¡QUE SE PARE EL MUNDO! Que mire fijamente lo que hay a su alrededor, que busque una solución, si los humanos no somos capaces de frenar la miseria que nos rodea, que nos ayude él.
Que deje de girar, que nos de un tiempo para pensar, que nos ayude a recapacitar. Párate un segundo, déjanos respirar. El problema es que no tenemos tiempo, se nos acaba rápidamente, no nos deja tomar la decisión correcta, queremos volver atrás, queremos solucionar aquello que hoy nos provoca esto.
Mundo… tú eres inmortal, nosotros no. Ayúdanos a abrir los ojos, a darnos cuenta de nuestros errores. Párate mundo….y déjanos bajar.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
Ni me entiendo, ni me entiendes
No me entiendes...pero no me preguntes... porque ni yo misma me comprendo. Solo sé algunas cosas de mi...
Sé que tengo mucho miedo, pero no a monstruos, ni a brujas, ni fantasmas. No temo al coco, ni tampoco al hombre de saco, tampoco a los tiburones, ni a los ladrones. Solo temo despertarme un día y ver que todo sigue igual, que nada mejora, ni empeora, que simplemente los días transcurren en sucesión, sin llegar a terminar nunca, esperando algo nuevo que nunca llega y si lo hace se acaba yendo por aquella ventana que me olvidé de cerrar.
Sé que mi orgullo me impide decir las cosas como verdaderamente las siento, que a veces me oculta lo que verdaderamente quiero, por lo que tampoco sé que esperar de mi misma.
También sé que hablo sin pensar y que me arrepiento muchas veces de las cosas que digo, que no me fío de mi misma, que me pongo a la defensiva cuando me atacan o me presionan, que chillo cuando quiero demostrar que yo tengo la razón.
Sé que soy impulsiva y que me cuesta mucho ocultarlo y que cuando lo intentó no me siento yo misma. Pero, aún así... todos los días me pongo a prueba y lo intentó.
Sé que no consigo encontrar mi punto medio, que me quedo enganchada en los límites. Que puedo llegar a ser muy fria o muy cálida pero nunca templada. Que puedo olvidarme de todos o estar encima suya pero nunca en ese punto medio que busco continuamente y nunca encuentro.
Sé que a veces me gustaría tener un Pepito Grillo que me diga constantamente lo que debo de decir y como...
Y también sé que de vez en cuando creo en los cuentos de hadas, creo en las historias que me cuenta la gente, creo en la esperanza y en las películas pastelonas, creo en las relaciones amor-odio que finalmente acaban bien, creo en los amores adolescentes que nunca acaban y sobre todo quiero creer que al final todo acaba bien, aunque ese momento nunca llega.
Esto es todo lo que sé de mi...y aún no me he llegado a entender
Sé que tengo mucho miedo, pero no a monstruos, ni a brujas, ni fantasmas. No temo al coco, ni tampoco al hombre de saco, tampoco a los tiburones, ni a los ladrones. Solo temo despertarme un día y ver que todo sigue igual, que nada mejora, ni empeora, que simplemente los días transcurren en sucesión, sin llegar a terminar nunca, esperando algo nuevo que nunca llega y si lo hace se acaba yendo por aquella ventana que me olvidé de cerrar.
Sé que mi orgullo me impide decir las cosas como verdaderamente las siento, que a veces me oculta lo que verdaderamente quiero, por lo que tampoco sé que esperar de mi misma.
También sé que hablo sin pensar y que me arrepiento muchas veces de las cosas que digo, que no me fío de mi misma, que me pongo a la defensiva cuando me atacan o me presionan, que chillo cuando quiero demostrar que yo tengo la razón.
Sé que soy impulsiva y que me cuesta mucho ocultarlo y que cuando lo intentó no me siento yo misma. Pero, aún así... todos los días me pongo a prueba y lo intentó.
Sé que no consigo encontrar mi punto medio, que me quedo enganchada en los límites. Que puedo llegar a ser muy fria o muy cálida pero nunca templada. Que puedo olvidarme de todos o estar encima suya pero nunca en ese punto medio que busco continuamente y nunca encuentro.
Sé que a veces me gustaría tener un Pepito Grillo que me diga constantamente lo que debo de decir y como...
Y también sé que de vez en cuando creo en los cuentos de hadas, creo en las historias que me cuenta la gente, creo en la esperanza y en las películas pastelonas, creo en las relaciones amor-odio que finalmente acaban bien, creo en los amores adolescentes que nunca acaban y sobre todo quiero creer que al final todo acaba bien, aunque ese momento nunca llega.
Esto es todo lo que sé de mi...y aún no me he llegado a entender
domingo, 12 de septiembre de 2010
Improvisemos un guión definitivo
Nada me importa más que mi propio miedo. Miedo a perder,miedo al fracaso, miedo a que me hagan daño. Todo en esta vida está tan medido... queremos utilizar las palabras exactas, queremos que nos den un guión con lo que debemos decir en cada momento. Cada frase que decimos influye de una manera u otra, las personas cercanas a nosotros nos pueden entender pero en realidad, el mayor problema es cuando no nos conocen y no podemos ser nosotros mismo por miedo. Si la persona "desconocida" nos importa podemos estar días enteros rememorando, recordando ese diálogo, esa conversación, todos nuestros actos, estamos esclavizados... por nuestro miedo.
Por una vez en mi vida me gustaría hablar sin pensar, sin juzgarme, sin torturarme. Por una vez me gustaría que decir lo que piensas se valore realmente. Me gustaría actuar por mis instintos, por mis ganas, por mi corazon y dejar a un lado la cabeza. Dejar de pensar por un rato lo que debo o no debo hacer.
En una ocasión dije que la vida esta totalmente mecanizada, medida, es pura matemática, lo sigo pensando. Cada uno de nuestros actos, hasta el más minimo, nos influye para bien o para mal, pero eso nunca lo sabemos hasta que llega el final. Nunca sabemos si realmente hemos fracasado o hemos acertado con ese ridiculo e insignificante acto. Y hasta que llega ese MOMENTO se queda en nosotros una espina y cada vez que pasan las horas, y pasan y pasan y pasan... se nos va clavando un poco más. Yo sé perfectamente a lo que le tengo miedo... pero a veces me pregunto el por qué. Me remito a anteriores entrada con que nunca somos libres del todo, siempre hay algo a lo que estamos atados o nos obligamos a atarnos. Muchas veces nos lo buscamos nosotros mismos pero...¿ a caso alguien está libre de atarse?
No sé si me merece o no la pena, no sé si voy a perder o no y ahora mismo vivo con ese miedo, porque sé que en el fondo tengo todas las de perder.
Por una vez en mi vida me gustaría hablar sin pensar, sin juzgarme, sin torturarme. Por una vez me gustaría que decir lo que piensas se valore realmente. Me gustaría actuar por mis instintos, por mis ganas, por mi corazon y dejar a un lado la cabeza. Dejar de pensar por un rato lo que debo o no debo hacer.
En una ocasión dije que la vida esta totalmente mecanizada, medida, es pura matemática, lo sigo pensando. Cada uno de nuestros actos, hasta el más minimo, nos influye para bien o para mal, pero eso nunca lo sabemos hasta que llega el final. Nunca sabemos si realmente hemos fracasado o hemos acertado con ese ridiculo e insignificante acto. Y hasta que llega ese MOMENTO se queda en nosotros una espina y cada vez que pasan las horas, y pasan y pasan y pasan... se nos va clavando un poco más. Yo sé perfectamente a lo que le tengo miedo... pero a veces me pregunto el por qué. Me remito a anteriores entrada con que nunca somos libres del todo, siempre hay algo a lo que estamos atados o nos obligamos a atarnos. Muchas veces nos lo buscamos nosotros mismos pero...¿ a caso alguien está libre de atarse?
No sé si me merece o no la pena, no sé si voy a perder o no y ahora mismo vivo con ese miedo, porque sé que en el fondo tengo todas las de perder.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)