Mientras la gente se enamora y comparte su vida con otra persona, hay otros que se pasan la vida buscando algo o alguien que no saben ni quien es, ni como es.
Quizás tienen un sentimiento tan fuerte de que algo les espera que no se atreven a sentir nada por otra persona si al verla no le late el corazon.
De todas formas, entender los sentimientos es más complicado que comprender la política que se lleva en España. Son tan abstractos e invisible y pueden desaparecer o aparecer con tanta facilidad... como la permanencia que muchos de ellos creen que pueden tener en nosotros.
Los sentimientos es lo único que nos permite perder el egoísmo durante un rato al menos, lo que podemos llegar a sentir por una persona, a veces se considera tan fuerte, que preferimos morir antes de que le pase algo. Nuestra mayor preferencia es que este bien, nos importa una mierda el trabajo, el dinero, la política(pilares tan importantes como para declarar la guerra)... Nos importa una verdadera mierda nuestro bienestar, sólo queremos que sea feliz.
Pero los sentimientos la mayoría de veces suelen ser efímeros, no permanecen en el tiempo, y se van, dejando marcas que sólo el tiempo puede borrar y a veces tampoco el lo consigue.
Es increíble que algo que no podemos ver, que solo sentimos y a veces no estamos seguros ni siquiera de si es un verdadero sentimiento nos permita ser más humanos. Dejar de ser el gañán o la zorra de turno que putea a todos los que hay a su alrededor y sólo porque una persona ha conseguido ver lo bueno que hay en él o en ella y ha sacado el lado oculto más sensible. Lastima que esto dure tan poco, en menos de un año acabariamos con todas la guerras...Mientras tanto... prefiero esperar.
Aquí tienes tu entrada , Olga!
domingo, 29 de noviembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
¿Sabes? Somos demasiado complicados. Los humanos, las personas somos complicadas, difíciles, incomprensibles, con miles de defectos que a veces ni admitimos que tenemos, cometemos los mismos errores mil veces y aún asi se nos considera seres inteligentes. Quizás los unicos. Con todos nuestros defectos, fallos, incoherencias..con todas las veces que tropezamos con la misma piedra y encima somos el único animal que comete tan estupido error y aun así se nos considera unos putos seres inteligentes.
Quizás se nos considere precisamente así,por eso. No es raro pensar que pese a todas nuestras estupideces, imperfecciones, logremos encontrar esa belleza, esa rareza (porque la rareza puede llegar a ser bella) y por ello se nos considere así, inteligentes.
Todos sabemos ceñirnos a una regla e intentar cumplirla y que se haga precisamente lo que se espera de nosotros. Lo difícil es incumplirla, saltarse el reglamento y enfrentarte a un mundo que tú no has hecho, que tú no entiendes y que lo consideras injusto y que no te quieres adaptar a él, porque no le encuentras sentido vivir en un mundo que parece que no este creado precisamente para ti, pero tampoco sabes salir de él, porque al fin y al cabo es tu mundo.
Creado por algo que no se sabe que es, lleno de mierda y de injusticias, con miles de muertes a nuestras espaldas y pese a todo hablando de todo aquello que nos molesta como si fuese un tema tabú y como si negandolo fuese a desaparecer todo. Las personas no quieren vivir en un mundo donde existan problemas como la pobreza, la violencia de genero, que los países grandes se aprovechen de los pequeños, donde el llevar armas no sea tan raro, donde las palabras no provoquen ningun efecto y se pierda todo el significado sin prevalecer en el tiempo, donde la libertad sea encarcelada por la mentira y donde tus sueños sean infravalorados.
Es un mundo injusto y cruel, por eso muchos humanos no quieren ceñirse a la simple regla impuesta por ese mundo que es: "Esto es lo que hay, acostumbrate a ello". Por eso hay gente que comete errores intentando ayudar, comete imprudencias intentando cumplir unos sueños imposibles intentado atravesar esa utopia que no tiene fin, por eso somos complicados porque tenemos miles de problemas en la cabeza que queremos solucionar, y por eso...por eso somos raros. Somos raros por pensar que podemos cambiar un mundo que no hemos hecho nosotros, y pese a parecer imposible lo seguimos intentando. Al fin y al cabo... es nuestro mundo, ¿no?
Quizás se nos considere precisamente así,por eso. No es raro pensar que pese a todas nuestras estupideces, imperfecciones, logremos encontrar esa belleza, esa rareza (porque la rareza puede llegar a ser bella) y por ello se nos considere así, inteligentes.
Todos sabemos ceñirnos a una regla e intentar cumplirla y que se haga precisamente lo que se espera de nosotros. Lo difícil es incumplirla, saltarse el reglamento y enfrentarte a un mundo que tú no has hecho, que tú no entiendes y que lo consideras injusto y que no te quieres adaptar a él, porque no le encuentras sentido vivir en un mundo que parece que no este creado precisamente para ti, pero tampoco sabes salir de él, porque al fin y al cabo es tu mundo.
Creado por algo que no se sabe que es, lleno de mierda y de injusticias, con miles de muertes a nuestras espaldas y pese a todo hablando de todo aquello que nos molesta como si fuese un tema tabú y como si negandolo fuese a desaparecer todo. Las personas no quieren vivir en un mundo donde existan problemas como la pobreza, la violencia de genero, que los países grandes se aprovechen de los pequeños, donde el llevar armas no sea tan raro, donde las palabras no provoquen ningun efecto y se pierda todo el significado sin prevalecer en el tiempo, donde la libertad sea encarcelada por la mentira y donde tus sueños sean infravalorados.
Es un mundo injusto y cruel, por eso muchos humanos no quieren ceñirse a la simple regla impuesta por ese mundo que es: "Esto es lo que hay, acostumbrate a ello". Por eso hay gente que comete errores intentando ayudar, comete imprudencias intentando cumplir unos sueños imposibles intentado atravesar esa utopia que no tiene fin, por eso somos complicados porque tenemos miles de problemas en la cabeza que queremos solucionar, y por eso...por eso somos raros. Somos raros por pensar que podemos cambiar un mundo que no hemos hecho nosotros, y pese a parecer imposible lo seguimos intentando. Al fin y al cabo... es nuestro mundo, ¿no?
domingo, 8 de noviembre de 2009
A veces no sabemos diferenciar lo que nos importa de verdad a lo que simplemente es un capricho temporal. A partir de esto, cometemos los más estupidos errores y a veces no sólo nos afectan a nosotros sino a personas que también estaban contigo en ese momento y los has arrastrado en tu locura por culpa de tu impaciencia. Por no saber esperar.
El daño que hacemos por no tener las cosas claras y hablar antes de tiempo, es el tipo de daño que permanece en el tiempo, abre heridas difíciles de cerrar. Aunque no queramos, nadie se libra de no haber cometido un acto imprudente y de haberle hecho trizas a otra persona porque a caso, ¿ a nosotros no nos han hecho daño alguna vez?, parece que al principio todos somos muy buenos, a principio todo es inocencia y ganas de intentar ser mejor persona, lo malo es cuando te dan el primer palo fuerte, arrastras a cualquiera en tu dolor, haciendo que sienta lo mismo que sentiste tú y te da igual, te da exactamente lo mismo, te importa una mierda y un carajo, te importa lo mismo que a Bush los países tercermundistas, te la come, lo que puedan sentir los demás.
Hasta el mayor cabrón una vez tuvo sus sentimientos pero llego una matahari que le demostró que los sentimientos eran una cárcel que nunca te dejaba libre, capaz de dominar todos nuestros actos, de comerse hasta nuestra ultima gota de razón, y hacer que rocemos la locura hasta el punto de que no nos reconozcamos. Ahora ese buen chiquito se volvió un cabrón capaz de rociarse la boca de bellos "te quieros" e ir por las calles viendo pasar a las niñas monas, regalandoles los oídos para al cabo de dos días, desaparecer. Las niñas ya pueden ir buscandole por cada acera, o por cada mirada que pase a su lado, no van a encontrarle y si lo hacen, en la mirada de él no encontrarán otra cosa que indiferencia. Y es que ese cabrón las trató como un capricho pasajero lleno de mentiras, pero tampoco podríamos echarle solamente las culpa a ese gañán, detrás de él se encontraba la matahari que le robó el corazón y le dejó sin una gota de aliento, pero, ¿sería justo juzgarla?, detrás de una persona herida siempre hay un culpable.
Y es que por culpa de no saber diferenciar los caprichos de lo que de verdad queremos, podemos llegar a hacer mucho daño pero no solo a las personas que estan o estaban cerca nuestra sino a las que aun quedan por llegar y que ni siquiera tenemos el placer de conocer.
El daño que hacemos por no tener las cosas claras y hablar antes de tiempo, es el tipo de daño que permanece en el tiempo, abre heridas difíciles de cerrar. Aunque no queramos, nadie se libra de no haber cometido un acto imprudente y de haberle hecho trizas a otra persona porque a caso, ¿ a nosotros no nos han hecho daño alguna vez?, parece que al principio todos somos muy buenos, a principio todo es inocencia y ganas de intentar ser mejor persona, lo malo es cuando te dan el primer palo fuerte, arrastras a cualquiera en tu dolor, haciendo que sienta lo mismo que sentiste tú y te da igual, te da exactamente lo mismo, te importa una mierda y un carajo, te importa lo mismo que a Bush los países tercermundistas, te la come, lo que puedan sentir los demás.
Hasta el mayor cabrón una vez tuvo sus sentimientos pero llego una matahari que le demostró que los sentimientos eran una cárcel que nunca te dejaba libre, capaz de dominar todos nuestros actos, de comerse hasta nuestra ultima gota de razón, y hacer que rocemos la locura hasta el punto de que no nos reconozcamos. Ahora ese buen chiquito se volvió un cabrón capaz de rociarse la boca de bellos "te quieros" e ir por las calles viendo pasar a las niñas monas, regalandoles los oídos para al cabo de dos días, desaparecer. Las niñas ya pueden ir buscandole por cada acera, o por cada mirada que pase a su lado, no van a encontrarle y si lo hacen, en la mirada de él no encontrarán otra cosa que indiferencia. Y es que ese cabrón las trató como un capricho pasajero lleno de mentiras, pero tampoco podríamos echarle solamente las culpa a ese gañán, detrás de él se encontraba la matahari que le robó el corazón y le dejó sin una gota de aliento, pero, ¿sería justo juzgarla?, detrás de una persona herida siempre hay un culpable.
Y es que por culpa de no saber diferenciar los caprichos de lo que de verdad queremos, podemos llegar a hacer mucho daño pero no solo a las personas que estan o estaban cerca nuestra sino a las que aun quedan por llegar y que ni siquiera tenemos el placer de conocer.
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