domingo, 10 de octubre de 2010

Hollywood atenta contra la realidad

Chica encuentra a chico, chico se fija en chica, chico hace todo lo posible por conseguir a la chica, chica y chico acaban juntos, chico y chica se pelean por razones familiares, económicas, amores prohibidos, y un largo etc, chico y chica están tristes, chica y chico nos hacen llorar, pero finalmente chico y chica acaban juntos. Fin de la película hollywoodiense.
Y así una tras otra, y otra tras una.
Hollywood se aleja mucho de la realidad, atenta contra ella. Muestra una expectativas que nunca son correspondidas. Un regalo sorpresa, una llamada de teléfono, un intento de fuga que queda frustrado porque él viene a rescatarla, una frase que cambia su vida, un determinado momento que marca un todo. Y así es Hollywood, lo cambia todo, para mostrarnos un mundo que no es real, para mantenerse en su perfil de "todo acaba siempre bien". Reta hasta al mismisímo Truman Capote al convertir a Holly Golightly en una romanticona, dispuesta a dejar sus ambiciones por amor. El final será mucho más bonito, tierno...pero no es sincero, no es real. No era el sitio de Holly en "Desayuno en Tiffany´s".

Se convierte en una secta que intenta convencernos que todo tiene un final feliz, que al final todos encontramos nuestro sitio, sigue un mismo planteamiento, un mismo nudo y un mismo desenlance pero con diferentes historias, personajes y lugares, pero siempre con un final con preaviso.

Que no te engañen, la vida  real es comparable a una película de Woody Allen, no todo acaba como esperamos, es inesperada, y nos muestra una realidad. Nos muestra como somos realmente las personas, que anteponemos nuestros intereses políticos, económicos, nuestra posición social ante todo lo demas. Porque sí... todos somos protagonistas de las películas de Allen.

martes, 5 de octubre de 2010

El rojo siempre gana

Hoy, me asomó por la ventana y lo primero que observó es a una mujer y a su perro. El perro tira con fuerza hacia la derecha pero finalmente la dueña le obliga a ir por la izquierda. En esa continua y perpetua guerra se encuentran el corazón y la cabeza. La cabeza tira hacia un lado pero el corazón le obliga a ir hacia otro, junto a él, hasta que finalmente la cabeza se pierde y con ella nosotros.
Y es que el corazón es el musculo más fuerte de todos, el único capaz de sobrevivir fuera de nosotros, de seguir luchando, de seguir latiendo, el único que no acepta rendirse y el único que tan solo busca una victoria.
Desde nuestra más tierna infancia nos han hablado del corazón y nos lo han comparado siempre con el amor. Lo que no sabiamos en ese momento es que dentro de unos años pasaríamos por tres fases: en la primera de ellas se nos rompería el corazón, en la segunda nos latiría más fuerte y en la tercera y última se nos congelaría durante un momento y con él, el tiempo.
Viviendo en la inopia y en la inocencia, dibujábamos el corazón como dos corrientes muy fuertes que finalmente acaban unidas, formando así un gracioso simbolo, el cuál nos persiguiría a lo largo de nuestra vida, a pesar de que más tarde comprobaríamos que en realidad el corazón tiene las dimensiones de un puño, es alargado y mucho más complicado de lo que en realidad parece.
Pero es el corazón...el musculo del que todo el mundo habla, el que aparece en todas las canciones, el que los poetas nombran sin cesar, el que los enamorados regalan, por el que los desafortunados lloran, y por el que muchos luchan.
Y es el corazón... el rojo que palpita sin cesar, que nos ruboriza, que nos hace perder la razón, el que nos lleva a rozar la locura e incluso a meternos en ella.... y es que él puede con nosotros... Por algo se considera el organo más fuerte, ¿no?

lunes, 4 de octubre de 2010

Locuras y tonterias varias

Me desgasto planificando y pensando en todo aquello que sé que te puede gustar y con lo que puedo obtener unos segundos de tu tiempo.
Por las noches invento cuentos e historias que nada tienen que ver con la realidad.
Odio despertarme y ver que todo sigue igual.
Aún asi consigues sorprenderme con mensajes sorpresas y besos inesperados pero no sé si estoy dispuesta a seguir por un camino que no me lleva a nada bueno.
Y pienso en ti..y a veces me odio más por eso que por otra cosa y sobre todo odio obsesionarme porque en el fondo sé que no merece la pena, pero aún así lo intento.
He luchado mucho frente a todas las adversidades y siempre he salido, aunque muchas veces lo he negado y otras tantas he hecho como si no ocurriese nada, pero hoy no sé si quiero enfrentarme a ti o si quiero dejar todo pasar hasta que decidas irte, porque sé que te iras...y el retrasarlo es tonteria pero por favor vete tú, porque yo no soy capaz.
Y ahora tengo frío porque el invierno me pillo de sorpresa... y no sé si quiero que me arropes porque hoy me duele todo y no es por ti o al menos quiero pensar que no es por ti.
Y me atormento día tras días, pensando en un futuro que nunca llega , en un presente que se congela y en un pasado que vuelve día tras días. Porque no soy capaz de borrar las huellas y creeme lo intento, pero a veces no todo es intentarlo, es quererlo. Y yo no quiero.