sábado, 27 de febrero de 2010

Clasificando la vida

En mi opinión la vida es complicada y a veces resulta difícil vivirla. Es contradictoria y es traicionera. Un día te da una cosa, al otro te la quita. Las personas somos muy semejantes a la vida, tambien somos traicioneras, difíciles, contradictorias, y complicadas.
Quizás somos nosotros los que complicamos la vida. Muchas veces en vez de disfrutarla, la amargamos más, muchas veces a nosotros mismos y otras a los demás.
Pero...¿qué se puede esperar de una vida que se mide por megapíxeles? Todo está tan mecanizado, tan controlado, entras en una tienda y una cámara ya te esta grabando, la mayoría de la gente que me rodea habla de cosas superficiales. Nos encanta clasificarlo todo, los colores claros, los oscuros, los diferentes tonos de rojos y de azul, clasificamos la música, las películas, los animales herbivoros y carnivoros, los sentimientos, las plantas, la cultura e incluso la sexualidad, enseguida encontramos mil motivos para diferenciarnos de los demás. Miramos a las personas que son diferentes a nosotros con desconfianza e incluso asco y no nos damos cuenta de que todos estamos en un mismo espacio, mismo recorrido, mismo destino. Que todos sentimos, lloramos, reímos, contamos historias que ni siquiera son las nuestras, disfrutamos de la música, de las veladas románticas, que siempre hay una anécdota que puedes escuchar y recordar mil veces pero con ella nunca se te apaga la risa, tenemos fotos con gente que queremos, con nuestro presente y nuestro pasado y con la cámara recargada para congelar un futuro.
Unicamente queremos llegar a la Luna, cuando yo no quiero subir, yo quiero que me la bajen. Queremos llegar a la Luna, para demostrar que podemos dominar el mundo y lo que le rodea, lo que a nosotros nos supera. Queremos demostrar todo el rato que somos dioses en miniatura, pero yo no quiero ser un dios. Yo sólo quiero sentirme segura, quiero mirar a la Luna y pensar que yo vivo en ella, pero desde la distancia, que las estrellas brillan más desde la lejanía. Que el cielo no es un buen lugar para vivir, que está demasiado solo, que las nubes parecen que me protegen. Prefiero pensar que todo es más fantástico mirandolo desde las afueras y no queriendo conquistarlo.
Nos sentimos como Alejandro Magno que dominó medio mundo por simple afán de conocer culturas nuevas y establecerlas en su país. No hace falta matar, ni hacer daño a los demás para llegar lejos o para llevarte lo que no es tuyo, siempre queda la opción de compartir.
Y mientras seguimos alabando a los grandes genios cuando ya están muertos, cuando sabemos apreciar un buen libro cuando se realiza una película comercial barata, y cuando seguimos queriendo medir la belleza de las cosas en vez de simplemente apreciarlas.... el mundo gira alrededor de nosotros, riéndose porque él es inmortal y sabe vivir mejor que nosotros que somos mortales.